La novela Macario se publicó en 1950. Está inspirada en un cuento de los hermanos Grimm, La Muerte Madrina, que Traven adaptó al contexto mexicano, introduciendo elementos novohispanos y prehispánicos, y cambiando la figura de la muerte de femenina a masculina.
La trama presenta una estructura narrativa lineal que sigue la vida de su protagonista, un leñador pobre, cuya mayor aspiración es comer un pavo entero en soledad. Cada capítulo detalla las vicisitudes de Macario y su familia durante la época posrevolucionaria en México. El estilo de Traven se caracteriza por una prosa sencilla, que facilita la accesibilidad al lector.
Macario, encarna la lucha diaria de los marginados por la dignidad y el respeto, reflejando la indiferencia y la exclusión social. La muerte, personificada, interactúa con Macario, otorgándole el don de curar enfermedades. La historia aborda el deseo humano de alcanzar algo más allá de la mera supervivencia. Macario, al satisfacer su mayor deseo, explora la esencia humana y la búsqueda de poder.
En 1960, el libro fue adaptado al cine por el director Roberto Gavaldón, con un guión escrito en colaboración con el dramaturgo Emilio Carballido. La película, protagonizada por los actores Ignacio López Tarso y Pina Pellicer, fue la primera producción mexicana nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera. Además, la cinta ha sido analizada en el contexto de la representación del Día de Muertos, contribuyendo a la construcción de un icono de identidad nacional.





